Zully Yadira Martìnez García
María Alejandra Méndez Cardona
Cristian Velásquez Pérez

DETENCIÓN DEL PENSAMIENTO


 

Según el autor Ruiz Fernandéz (2012) El procedimiento denominado detención de pensamiento (DP) fue sugerido por primera vez por Bain en su libro Thought Control in Everyday Life. En los últimos años de la década de los 50 fue popularizado por Wolpe (1958 y 1969) y otros psicólogos conductuales al ser presentado como una estrategia de intervención para pensamientos de carácter obsesivo y fóbico. Wolpe (1969), además, lo sugirió como un posible mecanismo de acción de la Desensibilización Sistemática. 

La detención de pensamiento es un método simple, que se ha mostrado efectivo a la hora de parar algunos tipos de pensamientos. Por ejemplo, consideremos un paciente que está afectado por la rumiación continua de un hecho pasado, los pensamientos vienen a su mente regularmente y él se deja llevar por la secuencia de pensamiento sin tener mucho control sobre el proceso, además, este proceso de pensamiento tiene como consecuencia la aparición de una sensación de tristeza intensa.


El tratamiento mediante DP implica que el paciente cierre los ojos y se enganche voluntariamente en la cadena de pensamiento disfuncional, cuando el cliente está concentrado en esa rutina mental, el terapeuta grita “STOP” a la vez que da un fuer- te golpe sobre la mesa, evidentemente el sujeto abre los ojos desconcertado y el terapeuta le pregunta si en ese mismo momento está pensando todavía sobre el hecho pasado. Es obvio que la actuación del terapeuta habrá interrumpido abrupta- mente el pensamiento disfuncional.

El procedimiento continuará, realizando el terapeuta este ejercicio un par de veces más, para pasar posteriormente a que sea el paciente quien lo realice por sí mismo, primero en voz alta, para progresivamente lograr la parada con la orden encubierta. Se pretende que la práctica transforme esta acción en un proceso automático de detención y redirección del pensamiento. A continuación se describe el procedimiento básico y los pasos del entrenamiento en DP de forma más detallada.

Procedimiento de la parada de pensamiento

Al tratarse de un procedimiento muy elemental, puede conseguirse un buen dominio de la técnica en menos de una semana, practicando, todos los días con tres o cuatro sesiones de diez minutos.

Paso 1. Enumeración y descripción de los pensamientos disfuncionales

El cliente escribe tres o cuatro temas que le preocupen, molesten y no pueda dejar de pensar. Por ejemplo, la preocupación acerca de si su hija estará segura cuando sale por la noche, las consecuencias que tuvo un error cometido en el pasado en el trabajo, o en lo que podía haber pasado en el accidente de un hijo ocurrido hace un año, etc. Cada uno de estos temas debe ser descrito brevemente, con las frases típicas que aparecen en la mente del cliente cuando piensa en dichos temas.

Paso 2. Elaboración de una lista de pensamientos funcionales y agradables


En este momento se trabaja con el cliente la identificación de tres o cuatro temas cuyo pensamiento resulte agradable (e.g. deporte favorito, fantasía sexual, una afición como ir de pesca, las futuras vacaciones, un proyecto interesante, un logro o premio conseguido, un lugar bonito y relajante, etc.), o cualquier tema que proporcione tranquilidad o sensaciones agradables. Hay que tener en cuenta que la DP no es una técnica de reestructuración cognitiva, por lo que los temas agradables que se elijan no deben tener nada que ver con los temas del pensamiento disfuncional. El objetivo de los temas agradables es únicamente redirigir la atención.

Paso 3. Relajación e implicación en la secuencia de pensamiento disfuncional


En este momento se induce un estado de relajación y se comienza a pensar sobre uno de los temas problema. Se comienza con aquel que resulte menos estresante. Se propicia la secuencia de pensamiento hasta que el paciente esté bien inmerso en el tema. El cliente avisa al terapeuta con un gesto (acordado previamente) de que está totalmente metido en la secuencia mental.


Paso 4. Interrupción de los pensamientos disfuncionales

En el momento en que el sujeto da la indicación de estar inmerso en la secuencia mental, el terapeuta gritará “STOP”, pudiéndose acompañar de alguna acción breve y contundente que aporte fuerza al término (e.g. golpe en la mesa).

Paso 5. Cambio inmediato hacia una secuencia de pensamiento agradable

Inmediatamente, aprovechando el vacío mental provocado por la interrupción en la secuencia de pensamientos desagradables, se dará la indicación de cambiar a uno de los temas agradables elegidos previamente. Se le indicará que disfrute de esta nueva secuencia de pensamiento, reforzando la escena con indicaciones de sensaciones físicas, emocionales, sonidos, sabores, etc. Si los pensamientos disfuncionales regresan antes de medio minuto, el cliente hará la señal y se gritará nuevamente “STOP”.



Paso 6.
Repetición del ejercicio con variaciones

Se Repite en varias ocasiones la secuencia de pasos descrita (rumiación disfuncional-STOP-pensamiento agradable). Si una cadena de pensamiento no se mantiene en la atención se cambiará por otro de los temas problema. Se práctica unos diez minutos con distintos temas. El pensamiento agradable tratará de mantenerse alrededor de un minuto. La práctica debe mantenerse hasta que la palabra STOP sea capaz de detener inmediatamente la cadena mental y sea fácil dirigir y mantener la atención en un tema agradable, tranquilizador o interesante. Una vez se ha conseguido este resultado siendo el terapeuta el que grita STOP, se pasará a practicar siendo el propio sujeto el que grite STOP cuando se encuentre inmerso en la cadena mental a eliminar. Una vez se haya conseguido parar la secuencia de forma eficaz con esta nueva forma auto-aplicada, comenzará el proceso de desvanecimiento del estímulo externo (palabra STOP pronunciada en voz alta) hasta dejarlo progresivamente en una orden encubierta (e.g. la secuencia podría ser la siguiente: gritar la palabra STOP, decir la palabra STOP en voz alta sin gritar, decir STOP en voz baja, decir STOP en voz muy baja y, por último, decir STOP subvocalmente).

Paso 7. Generalización a la vida cotidiana

Una vez se ha conseguido parar las secuencias de pensamiento negativo simple- mente con la orden encubierta, el sujeto estará preparado para utilizar la técnica en su día a día. Con el objetivo de reforzar la eficacia del comando subvocal puede asociarse a su emisión una estimulación física paralela que sirva como interruptor adicional. Por ejemplo, puede ser útil llevar una cinta de goma en la muñeca y darse un golpe con ella a la vez que se dice STOP.

 

Procedimiento de detención de pensamiento con respiración

Esta variante de la DP combina la detención de pensamiento con la respiración diafragmática. Aprovechando la interrupción del pensamiento se dan indicaciones de comenzar a respirar profunda y tranquilamente. Esta variante tiene la ventaja de que la relajación supone un foco de atención neutral, manteniendo todas las ventajas asociadas a esta técnica. (Pag. 567)

Veamos un ejemplo.

Carolina está en clase. El profesor hace una pregunta que ella cree saber pero al responder se equivoca. Entonces piensa: no debería haber contestado, siempre meto la pata, los demás siempre lo hacen mejor que yo…

Para Carolina estos pensamientos no son nada motivantes y le generan un estrés máximo cada vez que los experimenta. Probablemente Carolina no vuelva a hablar en clase o le cueste mucho hacerlo.

Esta técnica es un procedimiento de autocontrol para eliminar esos pensamientos repetitivos de Carolina en clase. Con la técnica de parada de pensamiento trataremos de explicarle cómo parar esos pensamientos negativos y cómo elaborar pensamientos  más adecuados y realistas.

Es necesario que identifique sus emociones negativas y las verbalice

Elegir un estímulo que interrumpa los pensamientos negativos. Puede ser una palmada o un pellizco y simultáneamente utilizar palabras como ¡stop! ¡basta!…

Cambiar de actividad. Una vez se hay interrumpido el pensamiento, se realiza algo diferente para que ese pensamiento no vuelva.

Intentar contrarrestar los pensamientos negativos con pensamientos positivos, en el ejemplo de Carolina, diciéndose:

·         Todo el mundo se equivoca

·         La próxima vez lo haré bien

·         Si no me equivoco no aprendo.

De esta forma aumentamos su motivación y no se deprimirá, ya que los pensamientos tienen mucha fuerza sobre lo que siente y debe dominarlos.

La parada de pensamiento es una estrategia que requiere de un entrenamiento continuado, por lo que al principio sería recomendable practicarlo a diario. Los pensamientos negativos disminuirán gradualmente con el tiempo.

Pensamiento negativo—>Estimulo de corte—>pensamiento positivo alternativo o actividad distractora


Ruiz Fernández, M. Á. (2012). Manual de técnicas de intervención cognitiva conductuales. Bilbao, Spain: Editorial Desclée de Brouwer. Recuperado de https://elibro.net/es/ereader/rafaellandivar/47976?page=570





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